Además de su pederastia, el crimen más bajo que puede cometer una persona, Yova también es un prestamista de gota a gota, lo cual es considerado un crimen en muchos países. Esta es la propaganda que usaba en sus redes sociales para promocionar la estafa:

Hoy su página de Facebook está bloqueada, pero este es el WhatsApp que usa para su negocio:



Yova también dice que es dueño de varios restaurantes de pollos fritos, pero su única evidencia es una foto sacada en frente de uno de esos restaurantes. Según él, quiere abrir más restaurantes de esta cadena en otros países, pero cuando le mencioné que esos restaurantes son parte de una franquicia y que él no puede hacer eso sin el permiso de la compañía, me dijo que sí, porque en los países en donde quiere abrir esos restaurantes esa compañía no tiene presencia, por lo que puede hacerlo. En otras palabras, admite que su plan es robar el nombre, el logo, la receta y todo lo que tiene que ver con cierto restaurante porque piensa que eso no está cubierto por la ley. Es como que su cerebro solo funciona tratando de crear estratagemas ilegales con la esperanza de que la ley no lo agarre. Afortunadamente, ese no ha sido el caso al menos en la situación de su pederastia.





